Prensa y Medios
Informe de prensa
[Noticias Deportivas] El contorno facial y la corrección de asimetrías requieren de un diagnóstico preciso basado en un examen exhaustivo.

Con la llegada de la primavera, con el clima más cálido y la ropa más ligera, muchas personas se encuentran en un nuevo entorno. Ya sea al comenzar un nuevo año escolar o un nuevo trabajo, conocer a más gente significa querer causar una buena impresión. Más allá de ser guapo y atractivo, una forma facial equilibrada crea una impresión positiva y fomenta una imagen positiva de uno mismo.
Por lo tanto, si te sientes complejo de que tu rostro es poco natural y desproporcionado, como una mandíbula cuadrada o una asimetría facial, quizás quieras explorar maneras de mejorarlo. No todos tienen un rostro perfectamente simétrico, y la simetría no siempre se considera buena. Sin embargo, si tu asimetría facial es notoria o te causa molestias en tu vida diaria, quizás quieras considerar la corrección de la asimetría facial.
Si los pómulos o el contorno facial cambian, la tridimensionalidad general del rostro puede cobrar vida y la imagen puede cambiar. Por lo tanto, se intentan cambios mediante procedimientos como inyecciones, ejercicio, masajes y el uso de diversas herramientas de belleza. Sin embargo, dado que los cambios son a corto plazo, se opta por la cirugía de contorno facial o la corrección de asimetrías faciales para obtener resultados duraderos y permanentes.
Sin embargo, las cirugías para mejorar las líneas faciales, como el contorno facial y la cirugía de mandíbula cuadrada, requieren una cuidadosa consideración, ya que afectan los huesos faciales, el tejido cutáneo y los músculos. Desde la perspectiva de un cirujano plástico, simplemente extirpar excesivamente o recortar el área para lograr una forma uniforme, como un molde, puede ser peligroso y generar menor satisfacción.
Dado que la forma y el grosor de los huesos varían en cada persona, al igual que el grado de simetría, encontrar el equilibrio adecuado es más importante que simplemente aumentar la superficie resecada. Esto requiere un análisis preciso, que incluye distinguir entre las características innatas de los huesos faciales y los rasgos distintivos de los rasgos faciales.
El Dr. Jeong Seung-il, director de Cirugía Plástica Litmus, explica: «Si le preocupa una impresión facial pronunciada o una asimetría facial, podría considerar la cirugía de contorno facial. Un diagnóstico preciso es crucial». Y añade: «La tomografía computarizada 3D, que permite un diagnóstico preciso, nos permite examinar con precisión la forma de los huesos y la ubicación de los nervios».
Continuó: «En lugar de simplemente aumentar el área de resección, la cirugía debe considerar la estructura ósea natural de cada individuo y, en lugar de adoptar una forma fija, crear un diseño personalizado 1:1 que armonice con los rasgos faciales. Además, al ser un procedimiento altamente complejo que se realiza bajo anestesia general, es fundamental un proceso quirúrgico seguro y un seguimiento sistemático».